Familias que aprenden juntas
La mayoría de los niños sordos nacen en familias oyentes. Cuando toda la familia aprende LSM, el niño crece feliz y comunicado.
Cuando una familia no aprende señas, el niño puede sentirse muy solo en su propia casa. Por eso aprender LSM juntos es un acto de amor.
¡Aprender unas señas en familia hace una gran diferencia!