La práctica hace al maestro
La LSM, como cualquier idioma, se olvida si no se usa. La clave no es practicar mucho un día, sino un poquito todos los días.
- Practica frente al espejo.
- Repasa 5 señas antes de dormir.
- Enséñale a alguien lo que aprendiste.
Poco a poco, tus manos van a "hablar" solas.