Una escuela para todos
Imagina que tu escuela enseñara unas señas básicas a todos. Si llega un compañero sordo, ¡ya sabrían saludarlo!
Puedes proponer un club de LSM, poner carteles con señas o pedir un taller. Una escuela donde todos se entienden es una escuela más feliz.
Compartir lo que aprendes aquí con tus compañeros ya es un gran paso.